La continua situación de crisis en la que Andalucía se encuentra siempre, podría haber sido un contexto perfecto para olvidarse de la arquitectura contemporánea o para no haber apostado por ella. Sin embargo, sucede todo lo contrario. Incluso el proyecto más pequeño o los que serían considerados en otros lugares como insignficantes, son concebidos desde un ojo contemporáneo vivo y audaz, desarrollando soluciones ingeniosas con recursos muy limitados. La arquitectura contemporánea de los menores de 50 años en Andalucía rezuma artesanía en el detalle, ingenio en la elección y reciclado de materiales, y es un ejemplo magnífico para demostrar que la contemporaneidad no se encuentra en los presupuestos holgados ni en materiales a la última con el metro cuadrado a un dineral.
En Andalucía hay una actitud contemporánea hacia la arquitectura que es difícil encontrar en otros lugares de Europa. Es probablemente la región donde mejor se cumple el menos es más de Mies van der Rohe, porque se levantan proyectos rabiosamente contemporáneos, por incluso 600€/m², algo impensable en otros sitios de Europa.
Otra de las razones para escribir este post es que normalmente cuando se piensa en la arquitectura de Andalucía, se cree que sólo habrá arquitectura histórica y que sólo existen Sevilla, Málaga o Granada. Hay 8 provincias con diferentes paisajes, gran diversidad de materiales locales y muy distintas soluciones constructivas. Son las 8 provincias donde ofrecemos tours especializados de arquitectura (algunos ejemplos se pueden encontrar en este enlace).
Todos estos proyectos han sido construidos por arquitectos y arquitectas menores de 50 años cuya carrera la han tenido que desarrollar principalmente en un ambiente de crisis económica continua, agudizando el ingenio, tratando con presupuestos increíblemente bajos, pero encontrando en esta carencia la inspiración para soluciones creativas de muy alta calidad arquitectónica.
Almeria: la arquitectura contemporánea se encuentra con el desierto
La casa Boquera Morilla se sitúa en Níjar y fue construida en 1889 como un cortijo. El arquitecto Álvaro Carrillo Eguilaz fue nominado con esta obra a los Premios Europeos Mies en 2019, porque el jurado consideró que era sobresaliente la “revisión de la arquitectura tradicional y el concepto de clima, desde nuevas formas de trabajar y habitar en el siglo XXI”. El propio Álvaro Carrillo dice de su obra:
“En la rehabilitación, se propuso una secuencia de habitaciones mediante dos estrategias superpuestas: el trabajo con la preexistencia, dando protagonismo a los objetos singulares de piedra y manipulando los muros de carga creando en ellos nuevos huecos con formas atemporales, y la inserción de nuevas separaciones ligeras para incorporar las necesidades de la vivienda. El resultado es un espacio continuo a distintos niveles en el que los viejos muros masivos se funden con los nuevos elementos.”