La ciudad de Rotterdam está experimentando una revolución, principalmente gracias a sus tres nuevos iconos arquitectónicos: la Estación Central de Team CS, el Mercado de MVRDV y el rascacielos De Rotterdam de OMA. Los medios internacionales aclaman la metamorfosis de la ciudad portuaria y cómo ha evolucionado de ser la hermana pequeña fea de Ámsterdam hasta ser su hermana más genial e interesante.
Pero a pesar de los iconos brillantes, Rotterdam todavía ofrece un amplio margen de mejora. Su tejido urbano presenta cicatrices y se cuentan muchas partes de atrás desoladas y vacíos olvidados. Al mismo tiempo, el centro de la ciudad de la época de posguerra no dispone de suficiente espacio residencial, motivo por el que en 2012, el municipio inició el programa “Klein & Fijn” (Pequeño y Bonito). Se levantó un mapa que registra todos los huecos en el centro de la ciudad que se podrían rellenar para albergar hasta 30 nuevas viviendas.