Tras el final de los Juegos Paralímpicos, en Río de Janeiro es el momento para arreglarse la casa. Algunos de los escenarios ya han desaparecido. «No elefantes blancos», fue una de las promesas previas de los Juegos de Río. El concepto de reutilización de los estadios contempla diferentes escenarios.
La pista de voleibol playa en el arenal de Copacabana fue construida como una estructura temporal. Las gradas empinadas impresionaban con sus vistas directas a la playa y a las montañas de Río de Janeiro. Los visitantes se mostraron fascinados por este escenario sostenible, sobre todo a través de las redes sociales. Sin embargo, este espectacular escenario sólo permanecerá en el recuerdo.